martes, 10 de diciembre de 2013

El pepino holandés remonta el vuelo

El pepino holandés es la hortaliza de la Costa Tropical de Granada que más vaivenes está sufriendo en los últimos años a causa tanto de circunstancias climáticas como de las oscilaciones del mercado. En ocasiones, como ahora, han vuelto a conjurarse ambas circunstancias ya que las elevadas temperaturas registradas desde final de verano hasta bien entrado el mes de noviembre provocaron una situación de estrés en las fincas, con un crecimiento acelerado de las plantas y la producción sobredimensionada que provocó un rápido bajón de los precios.
Las altas temperaturas diurnas y las noches suaves han sido las causantes de esa explosión vegetal que ha puesto los invernaderos a un rendimiento elevado, con un rápido desarrollo y crecimiento de los cultivos, consumiendo más mano de obra de la habitual en las tareas de entutorado, destallado y especialmente en recolección, por ejemplo teniendo que “coger” el pepino hasta tres veces en semana”, explica el técnico agrícola José Andrés Rodríguez. La consecuencia fue el adelanto anormal de las producciones y sobre todo la multiplicación de kilos recogidos; y se produce el efecto dominó, pues el producto entra en mucha cantidad en las empresas y cooperativas que comercializan el pepino holandés. El efecto inmediato es la bajada de precios debido a la abundancia en los mercados.
La bajada de las temperaturas y la entrada de sucesivos frentes más fríos en el sur ha ido regulando paulatinamente la climatología y en las plantaciones ya se respira con tranquilidad.
La llegada del frío ha venido acompañada de una expectativa de mejora de precios, a la vez que una relajación en la intensidad del trabajo en el campo respecto a las semanas precedentes.
El pepino ha sufrido todo tipo de situaciones calamitosas en los últimos años, desde destrucción de miles de toneladas de producto por su ínfimo precio al jaque en que se puso al sector tras el brote de la E.coli, en 2011. Un auténtico despropósito que choca con la increíble apuesta agrícola del litoral granadino, donde nada más que en la zona de Carchuna (Motril) se concentra buena parte de la producción de esta hortaliza de excepcional calidad y muy apreciada en todos los mercados de Europa.
De hecho, el pepino holandés granadino supone nada menos que el 60% de la superficie invernada y alcanza el 67% de la producción global. La superficie cultivada en invernadero en toda la franja litoral ocupa 2.814 hectáreas, con una superficie media de cada invernadero es de 0,40 hectáreas y una edad media de estas explotaciones es de 12 años. El pepino holandés se centra en una sola variedad (100%), conocido también como ‘tipo Almería’.
Es más, este producto hortícola de color verde intenso protagoniza durante varios meses al año la producción de las principales empresas de Motril, Gualchos-Castell de Ferro o Albuñol.

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